Por qué Melbourne es la capital del café
Melbourne no es el productor de café más grande del mundo, ni inventó el espresso. Pero algo pasó ahí que no pasó en ningún otro lugar: una ciudad entera aprendió a exigir lo mejor, y eso lo cambió todo.
Una ciudad construida alrededor del café
En los años 50, inmigrantes italianos y griegos llegaron a Melbourne trayendo sus máquinas de espresso y su manera de tomarlo. Se establecieron en Carlton y convirtieron los cafés en centros sociales: lugares para conversar, para quedarse, para pertenecer. El café no era una bebida funcional. Era el pretexto para compartir.
Con el tiempo, más olas migratorias llegaron, los estándares se cruzaron y la competencia creció. El resultado fue una ciudad donde el café excepcional dejó de ser algo especial y se volvió lo mínimo esperado. No un lujo. Solo algo bueno, de verdad, disponible en cada esquina.
Cuando en 2008 una de las cadenas más grandes del mundo tuvo que cerrar más del 70% de sus locales en Australia, no fue por regulación ni por boicot. Fue la preferencia genuina por los espacios locales, los cuales entendían mejor a sus clientes y les daban acceso a algo superior en sabor y en servicio. El mercado simplemente los rechazó.
Lo que Melbourne construyó con décadas de historia era difícil de igualar: una cultura donde el café extraordinario no es exclusivo de nadie. Lo toma el obrero de camino al trabajo, la señora del barrio de toda la vida y el oficinista por igual.
De ahí venimos nosotros
Rafa, fundador de Cumbé, llegó a Australia a estudiar y terminó trabajando en cafés de especialidad en Melbourne, donde el café de especialidad no es tendencia sino cultura de décadas. Lo que más le llamó la atención no fue la técnica ni los premios. Fue exactamente eso: que algo muy bien hecho podía ser para todos.
Esa idea fue la que trajo de regreso a México. Hoy tenemos espacios en la colonia Roma y San Rafael en Ciudad de México, y uno más en Brunswick, Melbourne, el mismo barrio donde todo empezó.
Hay algo que nos enamora de tener presencia en ambas ciudades: personas que nos visitan en Roma y luego aparecen en Brunswick, o al revés. Para quienes son de Australia, Cumbé en México se convierte en su rincón de casa mientras viven fuera. Para quienes son de México y visitan Brunswick, somos el espacio que les recuerda los sabores de casa. En ambos casos, Cumbé es ese pedacito del otro lado del mundo.
¿Has tomado café estilo Melbourne? ¿Sabías la historia del café en Melbourne?